Bienvenido a InflamacionDe.com. A través de este blog queremos brindarte información objetiva sobre todo tipo de inflamaciones a las que puede enfrentarse una persona. Como podrás ver a continuación, hemos ordenado la información por tipo de inflamación, y dentro de cada una de ellas, encontrarás más artículos de  interés relacionados.

Tipos de Inflamación

¿Qué es Inflamación?

Una inflamación es una respuesta fisiológica de nuestro organismo causada por una lesión, quemadura, trauma o infección bacteriana o viral. La inflamación forma parte de la respuesta inmune innata, siendo una reacción natural, no una respuesta específica. El proceso inflamatorio involucra varias células del sistema inmunológico, vasos sanguíneos y mediadores moleculares.

Cuando algo molesto o perjudicial ataca una parte del cuerpo, hay una respuesta biológica al intentar quitarlo. Los signos y síntomas de inflamación (proceso inflamatorio) agudo muestran que el cuerpo está tratando de curarse.

La función de la inflamación es eliminar la causa inicial de la lesión, coordinar las reacciones del sistema inmune innato, eliminar las células y tejidos dañados para iniciar la reparación de los mismos y restaurar la función. La respuesta inflamatoria se divide en dos tipos: el primero es la inflamación aguda y la segunda fase es la inflamación crónica.

Inflamación aguda

Una inflamación aguda comienza inmediatamente y dura poco tiempo. Puede ser ocasionada por patógenos orgánicos, radiación ionizante, agentes químicos o traumas mecánicos. Los principales signos de la inflamación aguda se relacionan con la respuesta vascular con vasodilatación, generando rubor y calor, aumento de la permeabilidad vascular generando edema, aumento de la tensión y compresión a las terminaciones nerviosas.

Cinco síntomas de inflamación aguda

  • Dolor: el área inflamada es probable que duela, especialmente al tacto. Algunas sustancias químicas que estimulan las terminaciones nerviosas son liberadas y hacen el área más sensible.
  • Enrojecimiento: esto es porque los capilares se llenan con sangre.
  • Inmovilidad: puede haber una pérdida de funcionalidad.
  • Hinchazón (o edema): causada por una acumulación de líquido, el área se hincha porque el fluido se acumula en los espacios intersticiales.
  • Calor: la misma razón por la cual se forma el enrojecimiento; más sangre en el área afectada que se siente caliente al tacto.

Inflamación crónica

Con una duración prolongada, de varios meses a varios años, está casi siempre asociada a un proceso de enfermedad crónica. El dolor crónico puede también ser consecuencia de una lesión ya previamente tratada. Ejemplos: Dolor ocasionado por la artritis reumatoide (inflamación de las articulaciones), dolor de pacientes con cáncer, dolor relacionado con esfuerzos repetitivos durante el trabajo, dolor de espalda, entre otras.

Existen cinco signos en el proceso inflamatorio que se llaman signos cardinales: calor, rubor, tumor, dolor y pérdida de la función.

El calor y el rubor son consecuencia de la vasodilatación que lleva al lugar afectado una mayor cantidad de sangre (hiperemia), y, por lo tanto, hay un aumento de la temperatura por el aumento de sangre,  produciendo enrojecimiento por la concentración de sangre.

El tumor se da por el aumento de la permeabilidad vascular que permite la extravasación de líquidos y, por lo tanto, el edema que es sinónimo de tumor. El dolor aparece tanto por compresión de los nervios por el tumor como por mediadores químicos liberados como prostraglandinas E2 y cininas.

La pérdida de la función puede ser total o parcial y ocurre como consecuencia de los otros cuatro signos cardinales. Durante todo el proceso inflamatorio hay liberación de mediadores químicos que serán abordados más adelante.

Para que ocurra el proceso inflamatorio, existen cinco etapas:

  • Reconocimiento del agente agresor
  • Reclutamiento de las células que auxiliarán en el proceso
  • Eliminación del agresor
  • Regulación de la inflamación
  • Resolución del proceso inflamatorio

Remedios Caseros para Inflamaciones

Las inflamaciones pueden surgir en cualquier parte del cuerpo. La inflamación causa hinchazón, enrojecimiento y calentamiento de los tejidos, causando diversas molestias. Pero, como siempre, la naturaleza nos ofrece óptimos elementos para cuidar de nuestra salud.

La alimentación es el primer paso para reducir la inflamación causada por toxinas, sustancias químicas y contaminación, como lo puede ser una dieta para el hígado graso. Un alto consumo de alimentos crudos, hidratación adecuada y tés de hierbas y jugos de fruta puede mejorar significativamente la inflamación. Además, los alimentos con flavonoides, antioxidantes poderosos, como la espinaca, arándanos, fresas o cebollas, reducen la inflamación de los tejidos, como es el caso de la utilización de remedios caseros para las amígdalas inflamadas.